Con la agudeza e inteligencia que lo caracteriza, Jaques Atali, en su blog personal se refiere al tema de las compañías de seguros y los riesgos que entraña su fragilidad en el contexto de la crisis económica globalizada. Atalí nos recuerda que para asegurar que efectivamente podrán cubrir los daños que pretenden garantizar, las compañías disponen de reservas que deben respetar un conjunto de reglas que permite verificar que las aseguradoras tendrán los medios, cuando llegue el momento, de hacer frente a los riesgos que cubren. De ahí, las aseguradoras en los países desarrollados publican semestralmente un “margen de solvencia”, es decir la proporción entre el total de sus compromisos en seguro de vida más las provisiones dotadas para hacer frente a sus compromisos en seguros de daños y sus fondos propios.
En este orden de ideas, agrega Atali que con la crisis, ciertas inversiones consideradas como muy seguras, como las obligaciones de instituciones bancarias, se han visto desvalorizadas por el riesgo de nacionalización de los bancos por un valor irrisorio. De ahí, “los ratios de solvencia de las aseguradoras se han vuelto muy frágiles. Y como no se ha regulado el sector de los seguros a nivel mundial, la asociación of Insurance Supervisors (“IAIS”) que agrupa a los reguladores de seguros, no publica siquiera estadísticas. Solo podemos hacer valoraciones aproximadas: parece que las compañías de seguros tienen 25 billones USD (25.000.000.000.000) de compromisos (aproximadamente 80% para el seguro de vida y lo demás para el seguro de daños), contra únicamente 1 a 1,5 billones USD de fondos propios”. Es obvio que ello es preocupante y que lo sucedido con AIG puede replicarse en otras latitudes: más en L’heure de vérité.

