
París, Balzac y Fuentes
Comments Off
Carlos Fuentes recibió el 26 de mayo, de manos del Alcalde Bertrand Delanoë, la Grande Médaille Vermeil de la Ville de Paris, la más alta distinción que otorga el ayuntamiento de la ciudad a personalidades que han destacado en el mundo de la cultura. Delanoë destacó en su discurso que Fuentes es un hombre de “convicciones” que defiende dos de los valores que la ciudad de París tiene por bandera: “la libertad y la justicia”. El Alcalde agregó: “Le agradezco que ame a la ciudad de París. La ciudad de todos los enamorados de la justicia, la libertad y de la belleza”.
Al final de la ceremonia, Fuentes comentó a los medios que llegó a por primera vez a París a los 21 años, sin conocer a nadie, teniendo como único amigo a Balzac y los 20 tomos de su “Comédie Humaine” Agregó que fue descubriendo la capital francesa de la mano del novelista: “Aprendí gracias a Balzac a conocer y sobre todo a querer a París. En París ahora tengo no solo a Balzac sino a muchos buenos amigos”.
Con el permiso del autor, reproduzco a continuación la parte medular del magistral discurso pronunciado por Fuentes en esta memorable ocasión:
“… Recibo con inmensa gratitud este reconocimiento de la ciudad de París… Lo recibo como latinoamericano… Lo recibo como mexicano, consciente de los muchos lazos históricos, culturales y políticos que unen a México y Francia.”
“… Y lo recibo, en fin, como escritor intensamente relacionado con Francia y con la ciudad de París.”
“Recuerdo. En 1950, tomé un barco de la Holland-America Line en Veracruz con destino a Rotterdam. Iba a Europa a tomar los cursos de la Universidad de Ginebra y de l´École des hautes études internationales. Pero mi francés era muy raquítico. Era, en realidad, un francoñol.”
“De manera que me embarqué con un diccionario francés-español y con los veinte tomos de la Comédie humaine de Balzac en la edición de “La pleiade”, publicada por el gran editor Gallimard.
“No sé si aprendí muy bien la lengua francesa. Pero sí leí varios tomos –-no todos–de Balzac. Y sí aprendí, gracias a Balzac, a conocer y sobre todo, a amar a París.”
“En la Place de la Contrescarpe, a la derecha del Panteón, allí en la esquina de la rue Du-pot-de-fer y la rue Tournefort, se halla lo que fue la pensión de Madame Vauquer, una mujer, nos dice Balzac, tan odiosa como “una fiebre tifoidea.”
“Allí vivían Le Père Goriot, el anciano pensionista, el joven estudiante Rastignac llegado de la provincia, el diabólico Vautrin, que en una fantástica serie de transformaciones será el presidiario Jacques Collin “trompe-la-mort”, el falso abate Herrera que le demostrará a Licien de Rubempré y a Eugene de Rastignac que “no hay principios, sólo hay sucesos. No hay leyes; sólo hay circunstancias.”
“Goriot traidionado por sus hijas, ¿anuncia la traición del joven Rastignac a sí mismo cuando se da cuenta de que ante él se abre una sociedad por hacer, a la que él desafía desde lo alto de Montmartre:“A nous deux, maintenant”?
“Doctores y abogados, banqueros y prestamistas, comerciantes y hombres políticos, pero también las hijas de Goriot, las solteronas y las cortesanas, les grandes coquettes, las mujeres fieles y las muchachas con los ojos de oro, así como las mujeres de 30 años, todo sale de una calle de París, la rue Neuve- Sainte-Geneviève”.
“Pero yo no quería leer a Balzac como un suplemento histórico.”
“Quería a Balzac como guía de una ciudad, porque leyendo a Balzac yo le daba un alma a París. París como lealtad y como traición, Paris como gloria y como amor.”
“Si Goriot es la semilla del árbol de Balzac sólo me quedaba a mí, en mi primer deambular por París, seguir las rutas del bosque urbano con un secreto aún no revelado por la ciudad.”
“Hacerla mía, señor Alcalde. Aprender la guía de mis propias novelas perfecamente ilusorias en ese momento, aunque germinando ya en mi descubrimiento de París, de la Place de la Contrascarpe a la Galérie Vivienne, el pasaje comercial que en Julio Cortázar puede conducirnos de París al universo y que en Balzac sirve de fondo a la carrera de Vidocq, toda vez que en este pasaje –amplio, luminoso, ahora lleno de cafés—instaló Vidocq la primera agencia de detectives privados: luz y crimen, pasaje y enfoscadero”.
“Ahora cruzaría el río para internarme en las galerías que circundan los jardines del Palais Royal, que en la Comédie Humanie es un centro extravagante del juego, un Las Vegas del siglo XIX, donde Rastignac gana sus primeros siete mil francos a la ruleta, donde Rubempré, lleno de ilusiones literarias pronto las pierde a favor del naciente periodismo moderno que Balzac sitúa en el barrio del Palais Royal, donde, al fin, Raphael de Valentin, otro estudiante, enamorado de la cortesana Fedora, lo pierde todo en el casino pero lo obtiene todo gracias a las piel de zapa –La peau de chagrín—que le abre las puertas del amor y de la fortuna. Pero a sabiendas de que en cada deseo cumplido, su propia vida se acorta, igual que la piel milagrosa”.
“Balzac me condujo así a la literatura fantástica a partid de la relación social. Esta fue, para mis jóvenes años, una lección fundadora”.
“El autor de la comedia social de Francia, el novelista de la burguesía naciente, podía ser también el inventor de realidades paralelas y éstas, en verdad, no eran sino la parte invisible de lo real, la parte imaginaria de la realidad sin la cual ésta, la realidad, quedaría incompleta”.
“Louis Lambert, que pierde la palabra porque su mente es demasiado rápida para la expresión y que termina –premonición de Nietzsche- aislado del mundo”.
“Sarrasine, donde un anciano fantástico, brujo y alquimista, introduce un paso magnífico en el seno de una familia burguesa en la que siembra “atroces decepciones”.
“Porque Balzac no se ocupa de sicologías, sino de destinos.”
“Los anima —a los destino– un deseo incontrolable. Tan incontrolable como la voluntad del pintor, Frenhofer, en Le chef-d’oeuvre inconnu, de vencer a la muerte mediante una obra de arte total, perfecta, librada de cuanto no sea la significancia de las cosas, sólo para enseñar, al cabo, un cuadro ausente porque la contiene todo: ¿hay profecía más extraordinaria de arte moderno?”
“Y en La Recherche de L’absolu, Balthazar Claes, a fuerza de desearlo todo, lo destruye todo. Balzac nos dice que la pretensión de totalidad es vana, pero que ser artista consiste en pretenderla.”
“Leí estas obras a fin de dejarme conducir, por Balzac, a París. Del barrio del Marais donde el novelista Balzac hizo el bachillerato al hotel de Chatillon en la rue Cassini, donde escribió Les Chouans.”
“A la casa de Balzac en 47 Rue Raymond donde hacen guardia la cafetera, el bastón y el busto por David. La sede del trabajo arduo, dieciséis horas diarias, escribiendo contra la muerte, como si la intuyese a toda hora en medio de la creación afiebrada. Qué gran lección para un escritor!”
“Casa de Balzac: Casa con dos puertas, difícil de guardar. Y salida por dos calles, para huir de los acreedores”.
“En la Rue Fortunée muere Balzac en 1850. En los dibujos de la muerte, él aparece adelgazado y a punto de ser trasladado a Pére Lachaise, donde también está enterrado Père Goriot, desde donde Rastignac lanza su desafía a París, donde duerme el “espléndido mundo” que Balzac y sus personajes “quisieron hacer suyo”.
“Este mundo espléndido que usted representa, señor Alcalde: el París vivo, generoso y libre que es el suyo y, gracias a usted, el París de mis queridos amigos que están presentes esta tarde.”
“Señor Alcalde: El año que viene, 2011 será el año de México en Francia. Sin duda, la ciudad de París será el gran centro de esta celebración de México en Francia. París será, durante un año, una ciudad nuestra, una ciudad mexicana.”

