Con una amplia cobertura de prensa y una excelente recepción por parte de la crítica francesa, la exposición “Teotihuacán, ciudad de los Dioses” que se presenta en el museo parisino del Quai Branly, abrió sus puertas el pasado 6 de octubre.

La exposición está dividida en seis secciones y ocupa más de dos mil metros cuadrados de la sede de este importante museo parisino. Ahí se exhiben piezas que ilustran la historia de Teotihuacán, su sociedad, organización política y económica, religión y vida palaciega, entre otros aspectos de la civilización que prosperó en el Valle de México durante casi ocho siglos.

La muestra, cuyo recorrido se abre al espectador con una impresionante figura del jaguar de Xalla, consta de 450 piezas entre las que destacan esculturas, cerámicas, pinturas murales y réplicas de las pirámides del Sol y de la Luna.

Muchas de las piezas expuestas en la Gallerie du Jardin de este recinto cultural son de reciente hallazgo y son fruto de los intensos trabajos de investigación realizados en los últimos años por especialistas mexicanos.

Curada por el fallecido antropólogo mexicano Felipe Solís, la exposición representa la primera gran muestra organizada en Europa sobre el legado de Teotihuacán y es un claro ejemplo de la excelente cooperación cultural que existe entre México y Francia.

La exposición “Teotihuacán, ciudad de los Dioses” fue inaugurada por el Director General del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Alfonso de Maria y Campos y el Director del Museo del Quai Branly, Stephane Martin.

Durante un recorrido realizado la víspera de la inauguración oficial, el Ministro de Cultura de Francia, Frederic Mitterrand, pudo admirar la grandeza de esta civilización precolombina representada en esta muestra. “Pensándolo bien, yo diría que esta muestra me impresionó por tres razones. Me dejó pasmado la belleza de todos los objetos presentados aquí. Me asombró el trabajo extraordinario de los arqueólogos que descubrieron y salvaron todas estas obras y todas estas pinturas. Me encantó el misterio que sigue envolviendo a esa civilización. No se sabe exactamente cómo se organizaba el poder en ella. No se sabe exactamente por qué se extinguió. No se conoce su lengua. Tanto misterio es fuente de poesía. El altísimo nivel de las obras presentadas, la belleza de la escenografía y la calidad de la museografía hacen que esa muestra sea tan didáctica como poética. Es un logro increíble.”, dijo el Ministro Mitterrand a los periodistas presentes en el Quai Branly.

El martes próximo se inaugurará en París, en el Museo del Quai Branly, la magnifica exposición Teotihuacan cité des Dieux, integrada por más de 450 obras maestras que provienen de diversos museos de México. La muestra representa una excelente ocasión para que el público francés y europeo pueda comprender la importancia que tuvo Teotihuacán en el mundo mesoamericano. Esta exposición es un fiel reflejo de la extraordinaria diversidad y riqueza cultural del México antiguo. Así, los visitantes podrán adquirir una visión muy completa de una sociedad milenaria que habitó una gran urbe prehispánica, a través de varios temas que nos revelan los aspectos esenciales de su vida cultural y artística, su extraordinaria arquitectura monumental, así como su organización política y social.

Esta magna exposición realizada por el Instituto Nacional de Antropologia e Historia de México se ha convertido en un homenaje a su curador, Felipe Solís, destacado arqueólogo mexicano recientemente fallecido. Bajo la égida de los Presidentes de México y Francia, con el patrocinio del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Museo del Quai Branly y la Fundacion Televisa A.C, esta exposición se presenta por primera vez en Europa. Más de la mitad de las obras maestras que integran la muestra nunca habían salido de México y serán exhibidas por primera vez en Europa.

Con este gran acontecimiento, arrancamos en Francia las actividades que se organizarán para celebrar el Bicentenario de la Independencia (1810-2010) y Centenario de la Revolución Mexicana (1910-2010). La exposición podrá visitarse en el Museo del Quai Branly, al lado de la Torre Eiffel, en la siguiente dirección: 27 quai Branly. La muestra puede visitarse todos los días de martes a domingo a partir de las 11horas, desde el martes 6 de Octubre de 2009 al domingo 24 de Enero de 2010. Aún cuando pueden obtenerse boletos en la taquilla del museo, si quieren evitarse largas filas de espera lo recomendable es reservar sus lugares en línea.

La riqueza de los fondos mexicanos que se conservan en la Biblioteca Nacional de Francia (BNF) y la posibilidad de explorarlos hoy con una mirada diferente, es motivo de una notable exposición que se presenta en el Instituto Cultural de México en Francia.

La exposición “Mexiques poétiques, réels et surréels. Français et francophiles au lendemain de la Révolution mexicaine” fue concebida en el marco del Salón del Libro de París 2009. La BNF quiso sumarse a la presencia de México en esa importante feria acogiendo una conferencia magistral de Carlos Fuentes y poniendo a disposición algunas joyas bibliográficas y documentales de su acervo para integrar una exposición. He aquí el resultado. Como antecedente histórico de la muestra, el curador Alfonso Alfaro ha evocado la amplia exposición de libros mexicanos que Alfonso Reyes organizó en 1955 en La Sorbona, para la que la BNF prestó un centenar de volúmenes.

“Mexiques poétiques, réels et surréels” se conforma con documentos de gran valor que dan fe de las relaciones artísticas, literarias e intelectuales que se tendieron entre México y Francia después de la Revolución mexicana y a lo largo de la primera mitad del siglo XX. Las piezas selectas son tanto bibliográficas como visuales. Sorprende al visitante encontrarse con una rara carpeta de apuntes de Gerardo Murillo, el Dr. Atl, y con estampas nunca antes exhibidas de Jean Charlot, uno de los padres del muralismo mexicano, así como con fotografías etnográficas de Manuel Álvarez Bravo, o con la edición de Piedra de sol de Octavio Paz. Un cuadro imponente de Ángel Zárraga señala el aporte de este pintor y poeta que exploró conceptualmente los vínculos de México con Francia mediante una iconografía simbólica. En el juego de las correspondencias, la muestra compone un acorde extraordinario entre el viaje del poeta y dramaturgo Antonin Artaud a la Sierra Tarahumara y una inusitada colección de fotos a la misión jesuita establecida en esa región.

Ayer se inauguró la 28ª edición de la Feria del Libro de París en el Parque de Exposiciones de la Puerta de Versalles de París. Esta vez, como ya lo hemos comentado en este blog, México es el invitado de honor en esta cita literaria. La Delegación mexicana estuvo encabezada por el señor Joaquín Diéz-Canedo, Director General del Fondo de Cultura Económica; e integrada además por el Director de Publicaciones del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Fernando Fernández; el arquitecto mexicano creador del excelente Pabellón de México, el maestro  Bernardo Gómez Pimienta, así como escritores mexicanos y personalidades francesas. Entre las autoridades francesas cabe mencionar a la señora Nathalie Kosciusko-Morizet, Secretaria de Estado para la Prospectiva y el Desarrollo de la economía numérica; el señor Serge Eyrolles, Presidente del Sindicato Nacional de la Edición (SNE) y el señor  Benoît Yvert, Director del Libro y Presidente del Centro Nacional del Libro (CNL).

La presencia de México como invitado de honor en el Salón del Libro ha sido objeto de una muy amplia cobertura mediática a través de reportajes en radio y televisión, artículos periodísticos y números especiales  de suplementos culturales, en los que destacan los aspectos  positivos y los elogios a nuestra literatura. Asimismo, se ha puesto en marcha una campaña publicitaria a lo largo de la red de transportes públicos y en diarios y revistas. Prácticamente en cada esquina de la ciudad hay carteles sobre el Salón del Libro destacando que México es el invitado de honor. En todas las librerías de París durante esta semana la mesa de novedades está llena de libros de autores mexicanos. Además del suplemento de Le Monde dedicado a la literatura de México (450,000 ejemplares), en los principales medios y sus sitios web hay secciones dedicadas a los escritores mexicanos y sobre la cultura de nuestro país.

Nuestro país está representado en el Salón del Libro, bajo  el título de “México mosaico de diversidades”, y cuenta con un pabellón de gran colorido y  magnifica funcionalidad, que  refleja  la vitalidad y diversidad de la  cultura mexicana.

Con un área de mil  metros cuadrados - en una nave del Parque de Exposiciones de una superficie total de 50,000 m²- el pabellón está dividido en tres zonas: la primera ocupada por la librería Gibert Joseph con una selección de más de 7 mil títulos de literatura mexicana y sobre México, publicados en francés y español. En la segunda parte, 73 editoriales mexicanas exhiben  en bloque tres mil 183 títulos de sus catálogos, ejemplares que no están a la venta y que se exhiben en una su mayoría en una enorme pirámide de un diseño espectacular constituida por una gama completísima de la literatura mexicana. El Fondo de Cultura Económica (FCE), institución que inicia  su programa de celebraciones por sus 75 años en este Salón,  dispone de cien metros cuadrados para exhibir mil títulos de su catálogo (300 son de literatura infantil y juvenil). El último tercio del pabellón alberga un mezzanine donde los profesionales de la edición podrán realizar negociaciones de compra y venta de derechos, además de un auditorio con capacidad para 80 personas, destinado a conferencias, mesas redondas y firma de libros. En el auditorio se exhiben  las fotografías en blanco y negro de cada uno de los escritores que conforman la delegación oficial mexicana, retratados por Rogelio Cuéllar, y dispuestos de acuerdo con el orden de aparición en la feria literaria. El mobiliario del pabellón de un diseño contemporáneo y de gran estética, también diseñado por Gómez Pimienta. Las mesas y mobiliario permiten al público  que los libros se exhiban en perfecta armonía con el Pabellón. Un piso de mosaico de colores unifica los tres terrenos y las calles del pabellón, y del techo cuelgan pendones de diferentes anchos y colores con las letras de México para dar altura, proporción y escala a la estructura efímera, que hacen del pabellón de México  una estructura grandiosa en su conjunto.

 La exposición “Los otros libros” curada por la artista Martha Hellion y el editor Philippe Ollé-Laprune, se exhibe también en el pabellón de México. 82 libros de artista, firmados por creadores como Vicente Rojo, Ulises Carrión, Patricia Lagarde, Francisco Castro Leñero, Berenice Torres, Carla Rippey, Magali Lara, Javier Hinojosa, Carlos Amorales y Damián Ortega. Las vitrinas de exhibición son mesas y cuadrados que están en completa coordinación con todo el mobiliario y el diseño del pabellón, obra del trabajo del arquitecto Gómez Pimienta.

El arquitecto mexicano también diseñó el Pavillon Jeunesse, dedicado a la literatura infantil y juvenil, y la imagen gráfica de México. En este espacio  se exhibe la exposición “Los ilustradores” obra gráfica de jóvenes mexicanos . El concepto remite a la arquitectura del pabellón. El catálogo de México, las invitaciones, los afiches también remiten al diseño y a la arquitectura del Pabellón: México mosaico de diversidades.

Toda la semana se organizan mesas redondas, encuentros, conferencias, entrevistas, talleres en torno a nuestros autores y arte mexicano. Asimismo, durante el Salón del Libro dos miembros de la marimba Nandayapa animarán nuestro espacio literario.

Las editoriales francesas publican en lengua francesa en ocasión del salón del libro 37 novedades de literatura mexicana entre ensayo, cuento, novela y poesía, una cifra sin precedentes en comparación con las anteriores ediciones del Salón del libro. Estas publicaciones permitirán al público francés descubrir a autores como Carlos Monsiváis, Vicente Leñero, Margo Glantz, Nellie Campobello, Inés Arredondo, Tomás Segovia, entre otros. La editorial Gallimard publica en esta ocasión nuevos títulos de Mario Bellatin, Álvaro Enrigue, Tomás Segovia y Alejandro Rossi.

Los escritores mexicanos  invitados  fueron seleccionados por el Centro Nacional del Libro de Francia - el único requisito que se pidió fue convocar a autores con obra ya traducida al francés o de próxima aparición-  y que nos representan son: Homero Aridjis, Mario Bellatin, Carmen Boullosa, Gonzalo Celorio, Elsa Cross , Briceida Cuevas Cob , Álvaro Enrigue , Ximena Escalante, Guillermo Fadanelli ,Carlos Fuentes , Vilma Fuentes , Ana García Bergua , Margo Glantz , Sergio González Rodríguez , Mario González Suárez , Pura López Colomé , Alain-Paul Mallard, Héctor Manjarrez, Fabrizio Mejía Madrid, Fabio Morábito , Guadalupe Nettel, Ignacio Padilla , Elena Poniatowska , Juan Gregorio Regino, Alberto Ruy Sánchez , Daniel Sada , Jaime Alfonso Sandoval , Enrique Serna , Tomás Segovia , Martín Solares , Jordi Soler, Paco Ignacio Taibo II , David Toscana , Álvaro Uribe , Jorge Volpi.

La diversidad de autores, así como la variedad de libros asegura que el público francófono que conoce poco la literatura mexicana podrá descubrir a nuestros autores consagrados universalmente y a las nuevas generaciones de  escritores. Además, este homenaje a la literatura mexicana permitirá abrir  nuevos mercados a la nuestra industria editorial, así como foros europeos a la cultura de nuestro país.   

Ayer, en la Biblioteca Nacional de Francia tuvo lugar una conferencia magistral de Carlos Fuentes sobre el tema “La nueva literatura Latinoamericana”. Franceses y latinoamericanos residentes París se formaron desde una hora antes del inicio del evento a las puertas del auditorio de esta biblioteca con cupo para 350 personas. En vista de la afluencia de asistentes se abrió un segundo auditorio de 250 lugares donde se retransmitió por circuito cerrado de televisión la conferencia. La ponencia del maestro Fuentes, que dictó en francés y de pie, destacó al gran momento de vitalidad y creatividad literaria  por el que pasan hoy México y muchos países latinoamericanos. “La marca de la literatura latinoamericana es su diversidad”, afirmó Fuentes al comentar que cuando empezó a publicar con Gallimard, eran OctavioPaz, Juan Rulfo y el mismo los tres únicos escritores mexicanos que se conocían en Francia. Hoy son muchos. Aseguró que  en el Salon del Libro de París, donde México es este año el invitado de honor, podrá apreciarse que hay una presencia extraordinaria de la literatura mexicana en este momento en Francia.

En su charla comentó la obra de varios escritores y citó, especialmente, a los argentinos Silvia Iparaguirre y Thomas Eloy Martínez, el chileno Carlos Franz, el peruano Santiago Roncagliolo, el colombiano Juan Gabriel Vázquez y los mexicanos Guadalupe Nettel, Xavier Velasco, Jorge Volpi, Cristina Rivera Garza y los miembros del Crack. El maestro Fuentes explicó que “la Literatura latinoamericana tiene una diversidad tan grande como el tamaño de sus ciudades. La mía, México, pasó desde que nací de uno a 20 millones de habitantes”, señaló.

Fuentes aseguró que las ciudades de América Latina son  el escenario virtual del manifiesto de la novela actual y en cuanto se quiere hablar de la novela de hoy su diversidad y su abundancia es tal que es imposible dar una clasificación. En la BNF precisó que ese lenguaje de la novela es siempre portador de duda frente a la fe ideológica, la certeza religiosa o la conformidad política. “No puede dejar de lado ni la ideología, ni la religión ni la política. Pero la novela no puede ser dominada por ninguna de las tres. En cambio sí puede presentar la ideología, la novela y la política como problema al abrir parte del cuestionamiento, elevando el límite de la imaginación, bajando al sótano de la memoria, entrando en la habitación del amor y sobre todo dejando una ventana abierta a la frase de Pascal: “Tengo una duda que proponerles”.

Para consultar el texto íntegro de la conferencia habrá que esperar unas semanas para verlo en el portal de la Bibliothèque nationale de France.

 

Con referencia a la presencia de México en el Salón del Libro en París, en el último número del boletín de La Voz de nuestra misión diplomática en Francia, puede consultarse toda la información sobre las actividades programadas a partir del próximo 12 de marzo. Además, y por el interés que pudiera representar, a continuación se reproducen las palabras que pronuncié hoy en un evento promocional de los organizadores de tan importante evento:

“Con profunda alegría y satisfacción participo en este acto en que se da a conocer la presencia de México en el Salón del Libro de París 2009.

México acude a esta cita con una espléndida herencia literaria y una sólida industria editorial.  Somos el país con mayor población de hispanoparlantes en el mundo, y el gusto por la lectura es un elemento que nos distingue e identifica.

Dentro de pocas semanas, alrededor de cuarenta autores mexicanos arribarán para departir con el público lector y con el mundo de la edición francesa.  Son poetas, novelistas, dramaturgos, cronistas y ensayistas de los más diversos modos de pensar y de concebir la literatura.  Orgullosamente, puedo afirmar que componen un mosaico representativo de la pujanza actual de la literatura mexicana.

A lo largo de la historia, Francia y México han compartido notables capítulos de amistad, marcados indudablemente por renovadas influencias recíprocas.  En la actualidad, la cooperación educativa entre ambos países alcanza un punto destacado.  Hay más de dos mil estudiantes mexicanos en las escuelas de Francia.  En cuanto al terreno de las letras, son numerosos los escritores mexicanos que han residido aquí, casi por tradición, desde el siglo XIX.  Por nuestra parte, hoy celebramos que Jean-Marie Le Clézio, quien residiera en México a lo largo de doce años, haya sido galardonado recientemente con el Premio Nobel de Literatura. 

En las últimas décadas, México ha cambiado mucho.  Es un país plural y dinámico, abierto al mundo y que ha realizado profundas transformaciones tanto en su vida democrática como en su desarrollo económico.  El Salón del Libro servirá para presentar a ese México contemporáneo y recordar también nuestras ricas herencias culturales.  Nuestra participación será amplia.  Además de las actividades de la delegación mexicana dentro del Salón del Libro, presentaremos exposiciones, mesas redondas, diálogos públicos y ciclos cinematográficos en otros foros de París y de la provincia.

Un número superior a las cuarenta novedades editoriales de autores mexicanos está saliendo ya de las prensas francesas.  Durante los días en que el Salón se abrirá al público, los visitantes hallarán a la venta, en el Pabellón de México, cerca de treinta mil volúmenes, de más de cien autores mexicanos.  Es una ocasión de contento saber que cada uno de esos libros en la mano de un lector significará la oportunidad de una mayor compenetración entre México y Francia.

Estamos preparados para la cita. 

El año de trabajo que llegará a su culminación en el próximo mes de marzo ha sido fructífero.  La parte francesa y la parte mexicana han colaborado estrecha y vigorosamente.  Quiero reconocer el esfuerzo coordinado de la parte francesa —del Syndicat National de l’Edition, el Centre National du Livre y el Bureau International de l’Edition Française— con la parte mexicana.  Esta colaboración ha sido ejemplar y demuestra, entre otras cosas, el aprecio y el entendimiento que caracteriza las relaciones de nuestros dos países.

Por la parte mexicana, el esfuerzo conjunto de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana, del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y la Secretaría de Relaciones Exteriores, es garante del énfasis que el Gobierno de México deposita en la defensa de la cultura del libro como una de sus más altas prioridades.

Amigos, una metáfora que al paso de los siglos sigue siendo afortunada, dice que el mundo es un libro, y que los hombres somos sus lectores.  Ciertamente, el mundo se hace más amplio cuando un autor y un lector se reconocen y cuando dos naciones cultivan su amistad dándose a leer una a la otra.

Reunidos hoy en torno al libro, festejemos nuestro renovado encuentro. Muchas gracias”.

 

El Salón del Libro de París es uno de los principales eventos literarios a nivel mundial, en el que participan más de 1,200 editoriales y 3,000 autores. El Salón del Libro atrae cerca de doscientos mil visitantes cada año y constituye un espacio de encuentro entre las principales empresas editoriales del mundo y entre los destacados autores que acuden a lacita. Este año, México será el invitado de honor de este importante evento que anualmente se lleva a cabo en el Centro de Exposiciones de la Puerta de Versalles en la capital francesa y que tendrá lugar del próximo 12 de marzo.

En su calidad de invitado de honor, México tendrá la oportunidad de dar a conocer a Francia y el mundo la riqueza y diversidad de su acontecer literario, la originalidad y calidad de sus autores, muchos de ellos traducidos al francés, así como la vitalidad de su producción editorial. A esta cita han sido invitados  autores mexicanos representantes de las más diversas tendencias y géneros literarios. Gracias a ello, el Salón de Libro fungirá como un importante foro de diálogo e interlocución entre los actores de la industria editorial de México y Francia.

 En el Salón del Libro, México contará con un pabellón de mil metros cuadrados, diseñado por el arquitecto Bernardo Gómez Pimienta. Este espacio estará destinado a presentar las principales obras de la literatura mexicana y a fomentar el diálogo entre autores y editores de ambas naciones. No cabe duda que México llegará a esta cita con el vigor y la energía que caracteriza a su cultura, ya que nuestro país aportará su actualidad editorial, su historia literaria y la riqueza de sus autores contemporáneos. Para más información les recomiendo visitar el sitio: México: Invité de d´honneur du Salon du Livre de Paris, 2009